martes, 20 de mayo de 2014

Especies amenazadas por el cambio climático


Entre estas especies destaca la ballena beluga, el pingüino emperador, elpez payaso, el zorro ártico, y el koala. “Los humanos no son los únicos cuyo destino está en juego en la Cumbre del Clima de Copenhague, algunas de nuestras especies favoritas también decaen por nuestras emisiones de CO2”, afirma Wendy Foden, coautora del estudio.
Según el estudio, las especies polares están afectadas por elcalentamiento global debido a la pérdida de hielo. La foca anillada (Pusa hispida) está obligada a desplazarse hacia el norte debido al derretimiento del hielo. El pingüino emperador (Aptenodytes forste), absolutamente adaptado a las condiciones climáticas de la Antártida, se enfrenta al misma problema. La placa de hielo, necesaria para lareproducción de los pingüinos, es cada vez más fina, lo que también se traduce en poca disponibilidad de alimento del pingüino y otras especies antárticas. (Visita la galería de fotos de pingüinos) .

Grandes amenazados: Pingüinos, zorros y ballenas

Pingüinos: Aves no voladoras
Por otra parte, la tundra ártica de la que depende el zorro ártico (Alopex lagopus) está desapareciendo debido al aumento de las temperaturas y por tanto, al florecimiento de nuevas especies vegetales. Con los cambios de hábitat, que dejan de ser tundra para convertirse en bosque, el gran competidor del zorro ártico, es decir, el zorro rojo está huyendo hacia el norte y reduce el territorio de su enemigo.
La ballena beluga (Delphinapterus leucas) está viéndose afectada por el calentamiento global por la pérdida de hielo y la dificultad de encontrar presas. La actividad humana que rompe el hielo en zonas de sobrepescahace que ciertas áreas sean accesibles ahora. De modo que los barcos, lacontaminación y la explotación humana suponen una amenaza para este gran mamífero.
“Todo el mundo puede parar estas pérdidas trágicas. Podemos cortar las emisiones de CO2 y alzar la voz para el apoyo de acciones por parte de los gobiernos que cambien el pronóstico al que nos enfrentamos”, manifiesta Simon Stuart, presidente de la Comisión de la Supervivencia de Especies de la UICN.

Pez payaso, corales, salmones, koalas...

Sin embargo, los impactos del cambio climático no se reducen a las dos regiones polares. Por ejemplo, en las áreas tropicales, los corales “cuernos de ciervo” (Acropora cervicornis), que comprenden más de 160 especies, están seriamente afectados por el aumento de la temperatura del océano, que provoca el blanqueamiento de los corales, debido a la acidificación, causa del CO2, que debilita el esqueleto de los corales.
Pez payaso
Los peces payaso (Amphiprion ocellaris) también son víctimas de esta acidificación debido a que los océanos son sumideros de carbono . Las aguas ácidas les impiden encontrar cobijo por la pérdida del olfato. En elmundo marino, también el salmón (Salmo), de gran importancia para la conservación de la industria pesquera, está amenazado por el aumento de las temperaturas del agua, o la reducción de los niveles de oxígeno del agua, entre otras consecuencias.
El koala australiano (Phascolarctos cinereus) se enfrenta a la malnutrición por la mala calidad de las hojas de eucalipto, que se han visto desmejoradas por el aumento de CO2. La tortuga laúd(Dermochelys coriacea) está amenazada por el aumento del nivel del mary el aumento de las tormentas debido al cambio climático que destruye los hábitats donde nidifican.

Especies vegetales amenazadas

Como no podía ser de otra manera, el mundo de las plantas también se ve afectado por el exceso de CO2. Por ejemplo, este es el caso del árbol aloe (Aloe dichotoma), del desierto de Namibia en el sur de África, que pierde ejemplares debido a las sequías. Antes esta problemática, y a diferencia de los animales, las plantas son especies con una movilidad lenta, y por ello, son los seres vivos que más padecen los problemas por la aceleración del cambio climático.
“Algunas de las especies mencionadas en este informe ya están en la Lista Roja de especies amenazadas de la UICN por otras amenazas como la destrucción de hábitats”, señala Jean-Christophe Vié, jefe del Programa de Especies de la UICN. “Las otras no están en la Lista Roja, pero lo estarán muy pronto ya que los efectos del cambio climático se materializan. Para gran parte de la biodiversidad, el cambio climático es una amenaza mayor y adicional”, añade Vié.

La amenaza del cambio climático se cierne sobre los koalas australianos

CONSECUENCIAS

https://www.youtube.com/watch?v=NirEvUCU8JM

El deshielo



En septiembre de 2012 el Ártico alcanzó su mínimo histórico de hielo  . De continuar la tendencia de deshielo, no sólo acabaríamos con la enorme belleza y riqueza natural que alberga, inluyendo los osos polares, las focas o las ballenas, sino que también habríamos destrozado el hogar de los cuatro millones de personas que suman los pueblos indígenas. Pero, aunque nos enfrentaremos a la oposición de gobiernos y multinacionales, con una movilización mundial vamos a conseguir que los países limítrofes y la ONU lo protejan.
¿Por qué es tan importante que el hielo se mantenga? El hielo refleja gran cantidad de calor solar hacia el espacio y mantiene así fresco el planeta y estabiliza los sistemas meteorológicos. Actúa también como aislante de la temperatura del Mar Ártico. Por ello, lo que sucede en el Ártico repercute a nivel global. Por tanto, proteger el hielo significa protegernos a todos.
En España, el aumento de las temperaturas y la bajada en las precipitaciones afectará a nuestros hábitats naturales, que podrían desaparecer tal y como hoy los conocemos, y afectará a su flora y fauna, además de a actividades económicas como el turismo o la producción de vino. El aumento de incendios, enfermedades infecciosas y plagas son otros impactos que podrían derivarse del cambio climático.
El deshielo está haciendo navegable, y por tanto susceptible de explotación petrolífera, una mayor parte de la superficie del Ártico. La extracción de petróleo supone una liberación de más gases de efecto invernadero, que volverían a alimentar el cambio climático, produciendo más calor y más deshielo. Además, nos arriesgamos a sufrir un vertido de petróleo que sería imposible de atajar en las condiciones extremas de la región, y pondría en peligro su delicado ecosistema. Por otra parte, el afán de los países limítrofes de explotar los recursos petroleros y pesqueros está provocando una amenaza real de conflictos bélicos. Países como Rusia y Noruega ya han anunciado “batallones por el Ártico” para luchar por sus intereses nacionales en el área.


Corrientes marinas


 El estudio muestra que las corrientes marinas que se manifiestan frente a las costas de Nueva Escocia y la Península del Labrador (en el noroeste atlántico) han seguido un patrón estable durante los últimos 1800 años pero que desde la década de 1970 han sufrido cambios drásticos.
Las corrientes en estas regiones están íntimamente ligadas con la oscilacion atmosférica del Atlántico norte (NAO por sus siglas en inglés), una magnitud que caracteriza la intensidad y dirección de los vientos del oeste hacia Europa. Así, cuando el índice NAO es negativo, la región recibe aguas frías del norte de la corriente del Labrador, que es pobre en nutrientes, mientras que cuando el índice NAO es positivo, las aguas calientes de la Corriente del Golfo dominan en la región y traen nutrientes procedentes del sur. Lo genial de esta investigación es que, siguiendo el principio de que "de lo que se come se cría", han conseguido utilizar los corales presentes en aquellas aguas para saber qué aguas dominaban en cada momento de los últimos 1800 años.
Coral del tipo estudiadoResulta que los esqueletos de los corales estudiados, del tipo gorgonia Primnoa resedaeformis, desarrollan anillos de crecimiento similares a los que se ven en los troncos de los árboles. Midiendo la abundancia de ciertos nitratos en esos anillos y usando el Carbono-14 para saber cuándo se formaron, estos investigadores han conseguido determinar cual de las dos corrientes dominaba cuando los anillos se formaron. Aunque en el pasado había habido variaciones en las corrientes, los resultados indican que hasta la década de 1970 no había habido tendencias mantenidas de calentamiento o enfriamiento en esas aguas durante los últimos 1800 años, lo cual está en buen acuerdo con otros datos fósiles que indican que las temperaturas promedio se han mantenido estables durante los últimos 1600 años. Sin embargo, a partir de 1970 la concentración de nitratos indica que las aguas cálidas han dominado en la región, lo cual está correlacionado con una mayor presencia de NAO positivo desde esas fechas con los registros fósiles sobre temperaturas que indican un aumento
repentino en las temperaturas promedio en algún momento de los últimos 150 años.
En resumen, las técnicas empleadas por este equipo permiten obtener una imagen muy clara de como evolucionan las corrientes marinas de un año para otro en escalas de más de mil años. 

miércoles, 7 de mayo de 2014

El deshielo de 25 años en 1 minuto


Las imágenes muestran a gran velocidad la evolución año a año del 

hielo en el ártico, con

las grandes contracciones en la época de verano y el crecimiento 

en invierno.

Debido a las temperaturas más cálidas del Ártico durante los 

últimos años, la capa

acumulada de hielo es cada vez más fina y no se reemplaza 

totalmente durante los

inviernos.

Los datos recogidos por los expertos indican que hace 25 años la 

zona cubierta 

con hielo de más de 4 años -las capas más gruesas- representaba 

el 26% del total de hielo 

en el Ártico mientras que en la actualidad solo representa el 7% 

del total.


El deshielo de 25 años en 1 minuto

martes, 6 de mayo de 2014

Cambio climático en España y riesgo de enfermedades infecciosas transmitidas por artrópodos y roedores

Por la proximidad con el continente africano, siendo lugar de tránsito obligado de aves migratorias y personas, y por las condiciones climáticas, cercanas a las de zonas donde hay transmisión de enfermedades vectoriales, España es un país en el que este tipo de enfermedades podrían verse potenciadas por el cambio climático. El posible riesgo vendría por extensión geográfica de vectores ya establecidos o por la importación e instalación de vectores sub-tropicales adaptados a sobrevivir en climas menos cálidos y más secos. Hipotéticamente, las enfermedades vectoriales susceptibles de ser influidas por el cambio climático en España serían aquellas transmitidas por dípteros como dengue, encefalitis del Nilo occidental, fiebre del valle del Rift, malaria y leishmaniosis; las transmitidas por garrapatas como la fiebre de Congo Crimea, encefalitis por garrapata, enfermedad de Lyme, fiebre botonosa y fiebre recurrente endémica; y las transmitidas por roedores. Pero la mayor y más factible amenaza sería la instauración del mosquitoAedes albopictus, que sería capaz de transmitir enfermedades virales como la del Nilo occidental o el dengue. Pero para el establecimiento de auténticas áreas de endemia se necesitaría la conjunción de otros factores, tales como el aflujo masivo y simultáneo de reservorios animales o humanos y el deterioro de las condiciones socio-sanitarias y de los servicios de Salud Pública.

Consecuencias en España


España sería uno de los países europeos más afectados 
por el cambio climático. Podrían desaparecer algunas
especies, proliferar otras, muchos sectores económicos
 se resentirían, y aumentarían los riesgos para la 
salud. Estas son algunas de las consecuencias más
 inminentes del cambio climático en España.

ALTERACIÓN DE ESPECIES AUTÓCTONAS

Uno de los efectos más directos del cambio climático en nuestro país es la desaparición o alteración de los ecosistemas. 
El oso pardo, protegido desde 1973 y del que aún sobreviven dos especies, la pirenaica y la cantábrica, tendrá que enfrentarse a la completa desaparición de las condiciones climáticas favorables para su supervivencia. 
Por su parte, el alcornoque, materia prima de la industria del corcho y factor fundamental en la conservación del suelo, desaparecerá del suroeste de España hacia mediados de siglo, y de Cataluña a finales.

APARICIÓN DE ESPECIES INVASORAS

El aumento de la temperatura hará posible la proliferación de especies exóticas. Una de ellas es el mejillón cebra, que se detectó por primera vez en el Ebro, y que ya se ha extendido por las cuencas del Júcar, el Segura y el Guadalquivir. Su expansión es preocupante porque modifica las características físico-químicas del agua, lo que afecta a la fauna y flora autóctonas, y puede obstruir el normal uso de de las construcciones hidráulicas donde se instala.
Otra especie que prolifera preocupantemente es la medusa, cuya presencia en nuestras costas ya está perjudicando gravemente el turismo de playa y la pesca.

EFECTOS SOBRE LA ECONOMÍA

Efectos sobre la economía
La alteración de las especies que habitan en nuestra geografía tiene consecuencias directas sobre los sectores económicos que dependen de ellas. Entre otros, el vitivinícola ya está viendo su producción afectada, con mayor riesgo de heladas, menores períodos de maduración de la uva, falta de agua y cambios en los patrones de plagas y enfermedades. Las regiones productoras del sur de la Península verán su producción reducida en favor de las del norte, sin que ello pueda asegurar la calidad.
También se sentirán los efectos del cambio climático en los sectores que dependen directamente del clima. Especialmente el turismo, en el que nuestro país ocupa el segundo lugar del mundo por ingresos. El calor ya traspasa en determinados momentos del año la “temperatura de confort” para el turismo estival, tanto de interior como de playa. El turismo de nieve, por su parte, tendrá que lidiar con un ascenso en la cota esquiable y unas temporadas cada vez más cortas.

SUBIDA DEL NIVEL DEL MAR E INUNDACIONES

Además de la subida del nivel del mar a consecuencia del cambio climático, durante la segunda mitad del siglo, hasta 202 hectáreas de terreno en la costa de Vizcaya se encontrarán en riesgo de inundación. Aproximadamente la mitad de ese terreno corresponde a núcleos urbanizados, tanto industriales como residenciales.

LOS INCENDIOS DEL FUTURO

El aumento de a temperatura media y la disminución de las precipitaciones crearán el caldo de cultivo ideal para los incendios forestales, especialmente en las zonas de alta montaña. En los últimos años ya se está apreciando cómo los incendios superan con mayor frecuencia las 500 hectaréas (los denominados Grandes Incendios Forestales) y son más virulentos y difíciles de combatir.


RIESGOS PARA LA SALUD

El cambio climático también presenta riesgos para la salud. En primer lugar, las olas de frío y calor extremo serán más extremas y duraderas, por lo que previsiblemente se cobrarán más vidas. Además, el incremento de la temperatura favorecerá las condiciones de habitabilidad de varios tipos de mosquitos, así como su capacidad de transmitir enfermedades infecciosas.  De ese modo, enfermedades como la meningitis y la hepatitis se transmitirían más fácilmente en las áreas de riesgo, mientras que otras enfermedades ya erradicadas, como la malaria, podrían volver a reaparecer en el Delta del Ebro.